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Cenas para niños: 15 ideas según el tiempo que tengas

Entre la salida del colegio, los deberes, el baño y todo lo demás, decidir qué preparar para cenar puede convertirse rápidamente en un quebradero de cabeza. Sobre todo cuando se acercan las siete de la tarde y a nadie le apetece mucho pasar una hora entre fogones.

La buena noticia: preparar una cena para niños puede ser fácil, apetecible y rápido. Tanto si tiene 10, 15, 20 o 30 minutos, ¡aquí encontrará 15 ideas sencillas entre las que elegir!

10 minutos: cenas exprés para las noches con prisas

Algunas noches, diez minutos en la cocina ya son mucho. El cansancio empieza a notarse y no siempre apetece sacar tres cacerolas. En esos casos, no hace falta ponerse a preparar una receta elaborada: unos pocos ingredientes sencillos pueden bastar para hacer una cena que les guste a los niños.

1. Una tortilla francesa con relleno

Huevos, queso rallado y algunas verduras: es difícil encontrar algo más rápido. Tomates, champiñones, espinacas, calabacín ya cocinado… adapte el relleno a lo que tenga a mano.

Y si los niños todavía miran las verduras con recelo en la mesa, consulte también nuestros consejos para conseguir que coman verduras.

2. Sándwiches calientes para rellenar al gusto

Jamón y queso para quienes prefieren lo clásico; tomate y mozzarella, pollo y calabacín o queso de cabra y espinacas para variar: el sándwich caliente admite muchas combinaciones. Ponga los ingredientes entre dos rebanadas de pan, cocínelo unos minutos en la sandwichera o en el horno y córtelo en triángulos pequeños.

3. Huevos al plato exprés

Casque un huevo en un cuenco pequeño con un poco de nata, unos dados de jamón y queso. Cocínelo unos minutos hasta que la clara cuaje y la yema siga líquida.

Sírvalo con tiras de pan para mojar: por lo general, no duran mucho en el plato.

15 minutos: ideas fáciles para variar un poco

Con solo cinco minutos más, se amplían las posibilidades. Una oportunidad para preparar una cena rápida para niños distinta de las opciones habituales, sin tener que poner patas arriba la cocina.

4. Fajitas para rellenar en familia

Saltee unos trozos de pollo con especias suaves y ponga en la mesa tortillas, verduras crudas, queso y salsa. Cada uno rellena la suya a su gusto. Muy práctico cuando no a todos les gustan los mismos ingredientes.

5. Tortitas de verduras

Zanahoria, calabacín, patata, boniato… Ralle las verduras que tenga, añada un huevo, un poco de harina y unas especias suaves antes de dorar las tortitas en la sartén. La receta se adapta fácilmente a cada temporada y, sobre todo, permite aprovechar las verduras que aún quedan en el cajón de la nevera.

6. Quesadillas crujientes

Ponga queso, pollo y unos trozos de pimiento o tomate entre dos tortillas. Dórelas unos minutos en la sartén y córtelas en triángulos. Sírvalas en el centro de la mesa con un poco de salsa de yogur o guacamole.

7. Pasta pequeña al estilo risotto

La pasta pequeña también puede salir de la clásica combinación de jamón y mantequilla. Cuézala directamente con un poco de caldo y añada guisantes, jamón y parmesano al final de la cocción. El resultado es un plato cremoso, preparado en una sola cazuela y lo bastante familiar como para no alterar demasiado las pequeñas costumbres.

20 minutos: recetas para preparar con los niños

Cuando la tarde va un poco menos a contrarreloj, ¿por qué no invitar a los niños a la cocina? Mezclar, rellenar o dar forma son pequeñas tareas que pueden hacer según su edad.

8. Minipizzas caseras

Use panes de pita o pequeñas bases de pizza, extienda la salsa de tomate y añada mozzarella, jamón, champiñones, aceitunas, tomates… o incluso piña para los más atrevidos… En esta receta, los niños pueden encargarse de poner los ingredientes. Es el momento perfecto para sacar su delantal personalizado y dejar que decoren su pizza antes de meterla en el horno.

9. Albóndigas de pollo con parmesano

Mezcle pollo picado con parmesano, unas hierbas aromáticas y un huevo, forme pequeñas albóndigas y cocínelas en la sartén. Acompáñelas de cuscús, verduras o una salsa de tomate suave al gusto.

10. Nuggets de pollo caseros

Corte el pollo en trozos, páselos por huevo y después por pan rallado ligeramente condimentado antes de cocinarlos al horno o en la sartén. Los niños pueden ayudar a empanarlos mientras usted prepara la guarnición. Y, a diferencia de los nuggets ya preparados, la receta admite muchas variantes: pan rallado clásico, copos de maíz triturados o parmesano.

11. Unos muffins salados

Jamón y queso, calabacín y feta, tomate y mozzarella… la base es la misma, pero el relleno cambia según lo que quede en la nevera. Preparados en moldes individuales pequeños, los muffins también son fáciles de servir y, si sobra alguno, se puede guardar para el día siguiente.

30 minutos: platos para compartir en familia

¿Tiene media hora? Es el momento de preparar platos abundantes para poner directamente en el centro de la mesa. Otra ventaja: varios se pueden preparar en mayor cantidad para dejar lista otra cena.

12. Una quiche con lo que quede en la nevera

Vierta una mezcla de huevos y nata sobre una base de masa y añada el relleno que prefiera: calabacín y queso de cabra, tomate y mozzarella, jamón y queso o espinacas y salmón. Y si sobra una porción, ¡mejor! Cuando se enfríe, guárdela en una fiambrera para la merienda Petit Picotin, métala en su bolsa para el almuerzo y no olvide la imprescindible botella de agua.

¡El almuerzo del día siguiente está casi listo!

13. Pasta gratinada

¡La pasta gratinada es probablemente una de las mejores aliadas para acabar la semana! Para variar y no servir la pasta tal cual después de cocerla, mézclela con salsa de tomate o una salsa cremosa, unas verduras, jamón o pollo. Espolvoree queso por encima y gratínela en el horno.

14. Un pastel rápido de carne y patata

Un puré, una capa de carne picada y unos minutos en el horno: el pastel de carne y patata sigue siendo un plato familiar fácil de adaptar. Para variar, sustituya parte de la patata por boniato o pruebe una versión con lentejas.

15. Un crumble salado de verduras con parmesano

Calabacines, tomates, zanahorias o calabaza, según la temporada: coloque las verduras en una fuente y cúbralas con una mezcla desmenuzada de harina, mantequilla y parmesano. Tendrá la cobertura crujiente del crumble dulce, esta vez en versión salada, para servir directamente con cuchara.

Algunos trucos para ahorrar tiempo por la noche

Tener algunas verduras ya cortadas, raciones en el congelador o un par de cenas planificadas permite evitar la famosa pregunta: «¿Qué cenamos hoy?». Piense también en preparar quiches, muffins, tortitas o pasteles de carne y patata en mayor cantidad para otra comida. 

Para variar aún más los menús, descubra nuestras ideas de comidas saludables y equilibradas para niños y nuestras recetas saladas saludables para niños.

¡A comer!

Una vez lista la cena, solo queda sentar a todos a la mesa. Para los más pequeños, el babero Petit Picotin protege la ropa de los pequeños accidentes; los mayores, por su parte, pueden usar su servilleta personalizada. Y para equiparse para las comidas de cada día, descubra también toda nuestra colección de artículos para comer de Petit Picotin.

Las ocurrencias de vuestros peques

«Mamá, voy a meter mi peluche en la lavadora
para que hagas la saliva [colada]».
– Kelyan, 4 años

«¡Valentine, deja de pisarme la palabra! (interrumpirme)».
– Ferdinand, 3 años

«Mamá, ¿qué es esta tarjeta? Es mi tarjeta azul. ¡Pues no, mamá, es verde!».
– Camille, 3 años

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