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El verano se ha ido tan rápido como un castillo de arena arrastrado por las olas.
Hemos frenado, hemos respirado, los niños hasta olvidaron qué día era, pero es hora de bajar suavemente de la nube, septiembre está a la vuelta de la esquina…
Sacamos las mochilas, sacamos los zapatos nuevos y cambiamos la hora del despertador. Para que esta vuelta transcurra con calma, os damos algunos consejos para retomar el ritmo escolar poco a poco.
Durante el verano, los despertares son más tardíos y las tardes más largas, ¡y está genial! Pero para vivir la vuelta al cole con calma, es esencial dar a los peques referencias tranquilizadoras y ayudarles a recuperar poco a poco un ritmo regular.
Esto les ayudará a:
• dormir mejor (y concentrarse mejor en clase)
• sentirse seguros con rutinas familiares
• evitar las mañanas en las que corremos por todas partes buscando el calcetín perdido
Tener un ritmo hace a los peques más tranquilos, pero también es, para los padres, un soplo de paz.
No tenemos una receta milagrosa, pero os damos algunos gestos sencillos que marcan toda la diferencia:
No hace falta pasar de la mañana perezosa al despertar militar de un día para otro, pero adelantar una hora la hora de dormir y retrasar una hora la hora de despertar la semana antes de la vuelta al cole funcionará muy bien.
Pueden adelantar 15 min el acostarse y el despertar cada día, y la víspera de la vuelta al cole, abrimos las persianas, nos levantamos de la cama y desayunamos a la hora del colegio !
La mochila lista, un conjunto elegido juntos, una fiambrera de merienda llena de sus galletas favoritas. Pequeños detalles que transforman la misión de levantarse de la cama en algo casi agradable.
Haced participar a vuestros peques, sacad dos conjuntos sobre la cama y que sean ellos quienes elijan, solo tienen que dejar su ropa y sus cosas en un rincón especial de mañana para no olvidar nada.
¿Y si les encomendamos tareas para que esta vuelta al cole sea suave? Darles la misión de organizar ellos mismos su planificación, hacer su rutina, preparar sus cosas, ¡y estarán aún más contentos de levantarse por la mañana!
Pueden hacer una lista de verificación visual para no olvidar nada.
¡Cada etapa marcada = un paso más hacia la autonomía!
No hace falta una organización militar ni una planificación milimétrica, solo retomar poco a poco el ritmo escolar, con regularidad y sobre todo mucha amabilidad. Nuestros peques necesitan rutina y cada uno tiene su propio ritmo.
¡Os deseamos una bonita vuelta al cole llena de dulzura, rituales y nuevos comienzos!
« ¿Qué hacemos el fin de semana, pollito? » - Ambroise, 2 años y medio
« Quiero un papá espuma (pomelo) » - Romy, 3 años
« One, two, ¡patatas fritas! » - Elouan, 2 años y medio

comentarios
Clémence dice: el
Super article